Proteger el medio ambiente es un componente integral de nuestros valores y nos hemos comprometido a mitigar nuestro impacto sobre el medio ambiente. Proactivamente buscamos nuevas tecnologías y procesos que promuevan la seguridad, la salud y la protección ambiental en toda nuestra empresa. Además, respaldamos los esfuerzos globales para abordar los problemas relacionados con el cambio climático, la escasez de agua y la energía limpia.

Nuestras políticas corporativas nos ayudan a garantizar la seguridad de las personas y el medio ambiente. Mantenemos estos estándares mediante el cumplimiento de leyes y reglamentaciones, la cooperación con las autoridades y la comunicación transparente de nuestras actividades. Asimismo, usamos un sistema de gestión ambiental (SGA) para identificar los riesgos ambientales y desarrollar planes de mitigación.

En 2017, obtuvimos el noveno reconocimiento consecutivo del Índice de Sostenibilidad Dow Jones, como Líder de Grupo en sostenibilidad dentro de la industria de Productos Farmacéuticos, Biotecnología y Biociencias.

 


 

Roche América Latina está comprometida a hacer de la seguridad, la salud y la protección del medio ambiente (SHE, por sus siglas en inglés) una parte integral de sus operaciones. Durante 2016 y 2017, invertimos 21,7 millones de francos suizos en SHE en América Latina.

Nos concentramos en el uso responsable de los recursos y en la inversión en tecnologías que minimizan el impacto medioambiental y fomentan una mejor eficiencia energética. Los esfuerzos de Roche se basan en los siguientes pilares: 

  • Prevención: promover el compromiso de los empleados con la responsabilidad medioambiental, la seguridad y la protección del medio ambiente mediante campañas educativas, de concientización y capacitación.
  • Reducir nuestra huella ecológica: introducir nuevas tecnologías y procesos sostenibles para minimizar el impacto medioambiental de nuestras operaciones.
  • Equilibrio ambiental: reducir el impacto medioambiental por empleado, con el objetivo de lograr una reducción del 15% para 2020, con base en las cifras de 2010.
  • Disminuir el uso de energía: reducir en un 20% el consumo de energía y las emisiones de CO2 por empleado para 2020, con base en las cifras de 2010.

 


 

Manejo de recursos

La industria farmacéutica depende de recursos naturales cada vez más escasos. Por ello, tenemos la firme determinación de identificar tecnologías y procesos más sostenibles que permitan un mayor uso de energías renovables y disminuyan nuestra huella ambiental.

 

Utilizamos la métrica de equilibrio ecológico desarrollada por el Departamento Federal de Medioambiente de Suiza para medir nuestro impacto ambiental. Estos indicadores nos brindan un panorama global de la forma en que afectamos los ecosistemas del planeta. En 2016, cumplimos con nuestro objetivo de equilibrio ecológico de reducir el impacto ambiental un 10%, en comparación con el año 2014. Desde ese momento, hemos aumentado nuestro compromiso en un 2% adicional cada año.

 

Reducir el consumo de energía y agua son dos áreas prioritarias para nuestras iniciativas ambientales. En 2015, fijamos un objetivo a 10 años (2015-2025) para adquirir mayor eficiencia energética (gigajulios por empleado) dentro de nuestros centros propios y reducir el consumo de energía comprada en un 15%. En 2017, registramos una disminución del 5,4% en nuestro consumo total de energía mientras las ventas aumentaron un 5%. También tenemos previsto reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en su origen. Desde 2010, hemos completado un total de 1.411 proyectos. Así, en 2017, logramos evitar la emisión de 177.050 toneladas de CO2.

 

Asimismo, en ese año alcanzamos el objetivo de reducir un 10% el consumo de agua por empleado. Pretendemos aprovechar este impulso para establecer un sistema eficiente de gestión y control del uso de agua a nivel local. Nos enorgullece el reconocimiento obtenido por primera vez en 2017 como líder global por nuestras iniciativas de gestión más sostenible del agua. Como resultado, se incluyó a la empresa en la Lista A de la organización CDP, anteriormente conocida como Carbon Disclosure Project. Las empresas que figuran en esta lista reciben la clasificación más alta de acuerdo con la metodología de puntuación de CDP para el proceso de gestión de agua.

 

Roche procura implementar la siguiente estrategia en todas sus actividades: evitar, reducir, reutilizar, reciclar, destruir térmicamente. Permitimos el entierro de residuos sólo como último recurso, e incluso entonces, sólo para materiales inertes como la escoria o las cenizas de incineradores. Sólo desechamos aguas residuales y agentes contaminantes si cumplen con todas las reglamentaciones en la materia. En 2015, fijamos el objetivo de reducir un 10% el consumo de agua por empleado durante un periodo de cinco años. En 2017, aumentamos este indicador de desempeño por aproximadamente 4,6%, comparado con el año 2015.

 

Cada año, procuramos mejorar nuestra estrategia de manejo de residuos mediante el control de los residuos que eliminamos en las plantas de tratamiento y la implementación de nuevas estrategias de desviación y reciclaje de residuos. En total, Roche elimina el 90% de los contaminantes, un valor significativo para los estándares de la industria. La empresa no elimina ningún metal nocivo para el medio ambiente, como cadmio o mercurio.